Mostrando entradas con la etiqueta Postres. Cremosos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Postres. Cremosos. Mostrar todas las entradas

Crema helada de frutos rojos y muesli de quinoa

Ingredientes:

  • 150 g de frutos rojos congelados
  • 50 ml de leche desnatada
  • 1 cucharada (aprox. 10-12 g) de muesli con quinoa, chía y chocolate negro (Hacendado)
(1 ración ▪︎ 118 kcal por ración)
Elaboración:
  1. Coloca los frutos rojos congelados en una batidora o procesador de alimentos.
  2. Vierte la leche desnatada bien fría sobre la fruta.
  3. Tritura a velocidad alta hasta que la mezcla emulsione y consigas una textura suave y densa, similar a un helado.
  4. Sirve la crema en un bol y añade por encima el muesli de quinoa, chía y chocolate para aportar el contraste crujiente y nutritivo.

Vasitos de tres chocolates

Ingredientes
  • 150 g de chocolate negro para postres

  • 150 g de chocolate con leche

  • 150 g de chocolate blanco

  • 3 sobres de cuajada

  • 750 ml de leche entera

  • 750 ml de nata líquida para montar (mínimo 35% M.G.) 

(16 vasitos ▪︎ 230 kcal por ración)

Preparación

  1. En una jarra grande, vierte los 750 ml de leche entera junto con los 750 ml de nata líquida y mezcla bien. Añade los 3 sobres de cuajada en polvo y pasa la batidora eléctrica durante unos segundos para asegurarte de que se disuelvan por completo y evitar cualquier tipo de grumo. Reserva esta mezcla base.

  2. Capa de chocolate negro: Separa 500 ml (aproximadamente dos vasos) de la mezcla base de leche, nata y cuajada y ponlos en un cazo a fuego medio. Añade los 150 g de chocolate negro troceado. Remueve continuamente con unas varillas o una cuchara de madera hasta que el chocolate se derrita por completo. Sigue removiendo hasta que la mezcla empiece a hervir, mantén el hervor suave un minuto sin dejar de remover y retira del fuego. Reparte el líquido de forma equitativa en el fondo de los 16 vasitos (formando una capa de un dedo y medio) y deja reposar.

  3. Capa de chocolate con leche: Mientras la primera capa empieza a tomar cuerpo, repite el proceso. Separa otros 500 ml de la mezcla base en el cazo limpio, añade los 150 g de chocolate con leche troceado y calienta removiendo hasta que hierva.

    • Truco para que las capas no se mezclen ni se separen: Antes de verter esta mezcla, ralla muy ligeramente la superficie de la capa de chocolate negro con las puntas de un tenedor (esto ayudará a que se agarren entre sí). Vierte el chocolate con leche despacio, haciéndolo caer con cuidado sobre el dorso de una cuchara para amortiguar la caída.

  4. Capa de chocolate blanco: Vierte los últimos 500 ml de mezcla base en el cazo, añade los 150 g de chocolate blanco troceado y llévalo a ebullición de la misma manera, removiendo constantemente. Ralla suavemente la capa de chocolate con leche de los vasitos y vierte el chocolate blanco encima usando de nuevo el truco de la cuchara.

  5. Deja que los vasitos se templen a temperatura ambiente durante una media hora. Una vez que hayan perdido el calor, introdúcelos en la nevera durante un mínimo de 3 o 4 horas para que la cuajada actúe y los tres chocolates adquieran esa consistencia melosa y perfecta. Sírvelos bien fríos.





Flan de calabaza horneado

Ingredientes

  • 700 g de calabaza (peso ya limpia, sin piel ni pepitas)

  • 6 huevos medianos

  • 200 g de azúcar blanco

  • 200 g de nata líquida (mínimo 35% M.G. o nata para cocinar)

  • 3 o 4 cucharadas de azúcar adicionales + 1 cucharada de agua (opcional, para hacer el caramelo líquido del molde) 

(8 raciones ▪︎ 215 kcal por ración)

Preparación

  1. Preparar la calabaza: Antes de mezclar los ingredientes, la calabaza debe estar cocinada para poder triturarla. Puedes trocearla y asarla en el horno a 180 °C durante unos 30 minutos, o cocinarla en el microondas en un recipiente apto tapado durante 10-12 minutos hasta que esté bien tierna. Escúrrela muy bien para eliminar el exceso de agua y deja que se temple.

  2. Caramelizar el molde (opcional): Si quieres desmoldarlo al estilo tradicional, pon las 3 o 4 cucharadas de azúcar adicionales con la cucharada de agua en un cazo a fuego medio hasta que se forme un caramelo dorado. Viértelo inmediatamente en el fondo y las paredes de tu molde para flan.

  3. Triturar e integrar: Precalienta el horno a 180 °C. En un bol grande o en el vaso de la batidora eléctrica, introduce la calabaza cocida, los 6 huevos, los 200 g de azúcar y los 200 g de nata. Tritura todo enérgicamente durante un par de minutos hasta obtener una crema completamente fina, homogénea y sin hilos de calabaza.

  4. Llenar el molde: Vierte la mezcla con cuidado dentro del molde caramelizado.

  5. Horneado al baño María: Para conseguir la textura perfecta de flan, coloca el molde dentro de una bandeja de horno más grande y honda. Llena esa bandeja exterior con agua caliente hasta que cubra más o menos la mitad de la altura del molde del flan.

  6. Cocción: Introduce todo en el horno precalentado a 180 °C y hornea durante unos 40 o 45 minutos. Sabrás que está listo si al pinchar el centro con un palillo, este sale limpio.

  7. Enfriar y servir: Saca el molde del agua y déjalo templar por completo a temperatura ambiente. Después, mételo en la nevera un mínimo de 4 horas (mejor de un día para otro) para que termine de asentarse antes de desmoldarlo y servirlo bien fresquito.

Flan de huevo

Ingredientes

  • 1 litro de leche entera

  • 8 huevos medianos

  • 200 g de azúcar blanco (para la mezcla del flan)

  • 1 rama de canela

  • La piel de ½ limón (sin la parte blanca)

  • La piel de ½ naranja (sin la parte blanca)

Para el caramelo:

  • 6 cucharadas soperas de azúcar blanco

  • Unas gotas de zumo de limón

  • Unas gotas de agua 

(10 raciones ▪︎ 195 kcal por ración)

Preparación

  1. Hacer el caramelo: Pon las 6 cucharadas de azúcar, las gotas de zumo de limón y de agua en una sartén o cazo a fuego medio. Deja que el azúcar se disuelva y se tueste lentamente sin removerlo con utensilios (puedes mover la sartén por el mango) hasta obtener un caramelo de un bonito color dorado brillante. Reparte inmediatamente el caramelo en el fondo de las flaneras individuales (o de un molde grande) y muévelas un poco para cubrir la base. Reserva y deja enfriar.

  2. Infusionar la leche: Precalienta el horno a 180 °C. En un cazo, vierte el litro de leche junto con la rama de canela y las pieles de limón y naranja. Calienta a fuego medio hasta que esté bien caliente pero sin que llegue a romper a hervir. Retira del fuego, tapa el cazo y déjala reposar unos 5 o 10 minutos para que se infusione y absorba todos los aromas.

  3. Preparar la base de huevo: En un bol grande, introduce los 8 huevos y los 200 g de azúcar. Bátelos suavemente con unas varillas manuales justo hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla quede unificada. Evita batir en exceso o con fuerza para no incorporar aire, ya que las burbujas harían que el flan quedara con agujeros en lugar de liso y cremoso.

  4. Unir los ingredientes: Retira la canela y las pieles de cítricos de la leche. Vierte la leche templada poco a poco sobre el bol de los huevos y el azúcar, mientras remueves continuamente con las varillas de forma suave para realizar una mezcla perfectamente homogénea.

  5. Llenar los moldes: Pasa la mezcla a través de un colador fino (para eliminar cualquier posible resto de huevo o impureza) y rellena los moldes caramelizados que tenías reservados.

  6. Horneado al baño María: Coloca las flaneras dentro de una bandeja de horno profunda. Llena la bandeja con agua bien caliente hasta alcanzar la mitad de la altura de los moldes.

  7. Cocción: Introduce la bandeja en el horno a 180 °C y hornea durante unos 20 o 25 minutos (si usas un molde único grande, el tiempo subirá a unos 45-50 minutos). Sabrás que están listos cuando al pinchar el centro con un palillo, este salga completamente limpio.

  8. Enfriar y reposar: Saca los moldes del agua y deja que se enfríen por completo a temperatura ambiente. Después, guárdalos en la nevera durante un mínimo de 4 o 6 horas antes de desmoldar. Esto garantizará que el flan esté perfectamente asentado, fresco y con una textura sedosa.



Flan de café y nata

Ingredientes

  • 1 paquete de preparado para "Flan Royal" (el formato grande indicado para 8 flanes)

  • 1 litro de nata líquida (puedes usar nata para montar con 35% M.G. para un resultado ultra cremoso, o nata para cocinar si lo prefieres más ligero)

  • 1 cafetera italiana de 6 tazas de café recién hecho (unos 250-300 ml de café negro fuerte)

  • El sobre de caramelo líquido incluido en el paquete de flan 

(10 raciones ▪︎ 390 kcal por ración)

Preparación

  1. Caramelizar el molde: Abre el sobre de caramelo líquido que viene dentro de la caja de flan y extiéndelo por el fondo y las paredes de un molde grande (puede ser alargado tipo plum-cake o circular con corona central). Reserva el molde.

  2. Preparar el café: Prepara la cafetera de 6 tazas de forma tradicional para tener el café listo y caliente.

  3. Disolver el preparado (Evitar grumos): En una olla o cazo amplio, vierte el litro de nata líquida fría. Añade el contenido del paquete de polvo de "Flan Royal". Antes de encender el fuego, remueve enérgicamente con unas varillas de mano hasta que el polvo esté completamente disuelto en la nata y no quede ni un solo grumo.

  4. Añadir el café y calentar: Incorpora el café recién hecho al cazo con la nata y el flan disuelto. Mezcla bien para unificar el color.

  5. Cocinar: Enciende el fuego a temperatura moderada. Cocina la mezcla sin dejar de remover suavemente con las varillas en ningún momento, prestando especial atención al fondo del cazo para que no se agarre ni se queme.

  6. Llevar a ebullición: Mantén el cocinado hasta que la mezcla comience a romper a hervir y notes que ha espesado ligeramente. En ese mismo instante, retira el cazo del fuego.

  7. Moldear y enfriar: Vierte el líquido con cuidado en el molde caramelizado que habías reservado. Deja que se temple a temperatura ambiente durante una media hora y, una vez que haya perdido el calor fuerte, introduce el molde en la nevera.

  8. Cuajado y servicio: Deja reposar el flan en la nevera durante un mínimo de 4 o 5 horas (lo ideal es dejarlo de un día para otro) para que los estabilizantes actúen y quede perfectamente firme. Justo antes de servir, pasa un cuchillo de punta roma por los bordes, coloca una fuente encima, dale la vuelta con decisión y desmolda. Servir bien frío.

Tocino de cielo

Ingredientes

  • 13 yemas de huevo medianas

  • 2 huevos enteros medianos

  • 500 g de azúcar blanco

  • 500 ml de agua (½ litro)

  • La corteza de ½ limón (solo la parte amarilla, sin nada de blanco)

  • Caramelo líquido (para el molde) 

(10 raciones ▪︎ 270 kcal por ración)

Preparación

  1. Preparar el molde: Cubre generosamente el fondo y las paredes de un molde rectangular o redondo con el caramelo líquido. Muévelo bien para que quede una capa fina y uniforme. Reserva.

  2. Elaborar el almíbar: En un cazo, introduce el medio litro de agua, los 500 g de azúcar y la corteza de limón. Lleva a ebullición a fuego medio y déjalo hervir a fuego alegre durante exactamente 10 o 12 minutos sin remover. Buscamos conseguir un almíbar ligero (punto de hebra fina). Pasado ese tiempo, retira la corteza de limón y deja templar el almíbar unos 15 minutos para que baje la temperatura y no cocine los huevos al mezclarlos.

  3. Preparar las yemas: Precalienta el horno a 190 °C con calor arriba y abajo. En un bol grande, introduce las 13 yemas y los 2 huevos enteros. Deshazlos suavemente con una cuchara de madera o unas varillas manuales, rompiendo las yemas pero sin batir, para evitar por completo que entre aire o se forme espuma (si sale espuma, el tocino de cielo quedará con burbujas y perderá su finura).

  4. Unir a hilo: Comienza a verter el almíbar templado sobre el bol de las yemas muy despacio, "en forma de hilo" continuo (un chorrito fino), mientras remueves constantemente de forma suave con la otra mano hasta integrar por completo ambos líquidos en una crema homogénea.

  5. Colar y moldear: Pasa la mezcla a través de un colador muy fino para retirar cualquier telilla del huevo y viértela con cuidado dentro del molde caramelizado.

  6. Hornear al baño María (Tapado): Cubre la superficie del molde firmemente con una hoja de papel de aluminio (esto es vital para que el vapor no caiga dentro y no se cree una costra dura arriba). Coloca el molde dentro de una bandeja de horno profunda llena de agua caliente (que cubra hasta la mitad del molde). Hornea a 190 °C durante unos 30 o 35 minutos. Sabrás que está cuajado cuando al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio y notes la consistencia firme.

  7. Reposar y servir: Retira el molde del baño María, quita el papel de aluminio y déjalo enfriar totalmente a temperatura ambiente. Una vez frío, mételo en la nevera un mínimo de 6 horas (gana mucho de un día para otro). Para desmoldarlo con éxito, pasa la punta de un cuchillo fino por los bordes, coloca la fuente de servir encima y dale la vuelta con un movimiento rápido y decidido. Sirve frío en porciones pequeñas.

Flan de naranja y Cointreau con costra de albaricoque

Ingredientes

  • 6 yemas de huevo medianas

  • 2 huevos enteros medianos

  • 500 g de nata líquida (mínimo 35% M.G. para aportar cremosidad)

  • 1 vaso de leche entera (unos 200 ml)

  • 175 g de azúcar blanco

  • 3 cucharadas soperas de mermelada de albaricoque

  • 2 cucharadas soperas de licor Cointreau (licor de naranja)

Para el caramelo de naranja:

  • 5 cucharadas soperas de azúcar blanco

  • El zumo filtrado de 1 naranja

Para el adorno:

  • Nata montada (para decorar con manga pastelera) 

(8 raciones ▪︎ 360 kcal por ración)

Preparación

  1. Caramelizar el molde: En un cazo o sartén, pon las 5 cucharadas de azúcar junto con el zumo de naranja filtrado a fuego medio. Deja que el azúcar se disuelva y hierva con el zumo hasta que espese y adquiera un tono tostado y un aroma a naranja caramelizada. Viértelo inmediatamente en el fondo y los laterales de un molde grande para flan. Reserva y deja enfriar.

  2. Preparar la crema: Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. En un bol amplio, introduce las 6 yemas, los 2 huevos enteros y los 175 g de azúcar. Bátelos suavemente con unas varillas manuales hasta unificarlos sin levantar demasiada espuma. A continuación, incorpora los 500 g de nata líquida y el vaso de leche. Remueve con suavidad hasta obtener una mezcla completamente homogénea.

  3. Moldear y tapar: Pasa la mezcla a través de un colador fino directamente sobre el molde caramelizado para asegurar una textura fina. Tapa la boca del molde firmemente con una hoja de papel de aluminio; esto evitará que el vapor del baño María caiga sobre el flan y que la superficie se reseque.

  4. Horneado al baño María: Coloca el molde tapado dentro de una bandeja de horno honda y vierte agua caliente en la bandeja hasta que cubra la mitad de la altura del molde del flan. Introduce todo en el horno y hornea a 180 °C durante unos 50 o 60 minutos. Estará listo cuando al pinchar el centro con un palillo, este salga limpio y la superficie se note cuajada pero con un ligero temblor central.

  5. Enfriar y reposar: Retira el molde del agua, quita el papel de aluminio y deja que se temple a temperatura ambiente. Una vez frío, guárdalo en la nevera durante un mínimo de 6 horas (o toda la noche) para que asiente su textura y los sabores se concentren.

  6. Desmoldar y decorar: Pasa un cuchillo de punta roma por los bordes del molde. Coloca la fuente de servir encima y dale la vuelta con un movimiento rápido. En un cuenco pequeño, mezcla las 3 cucharadas de mermelada de albaricoque con las 2 cucharadas de Cointreau hasta que quede fluido. Extiende esta mermelada perfumada sobre la superficie superior del flan y decóralo a tu gusto haciendo rosetones con la nata montada alrededor. Sirve bien frío.

Crema pastelera

Ingredientes

  • 1 huevo entero mediano

  • 3 yemas de huevo medianas

  • 1 vaso de leche entera (unos 250 ml)

  • 4 cucharadas soperas de azúcar blanco (unos 60 g)

  • 1 cucharadita de postre de almidón de maíz (Maizena)

  • La cáscara de ½ limón (solo la parte amarilla, sin nada de blanco) 

(2 raciones ▪︎ 185 kcal por ración)

Preparación

  1. Infusionar la leche: Separa un chorrito de la leche fría en un vaso y resérvalo. Vierte el resto del vaso de leche en un cazo pequeño junto con la cáscara de limón y llévalo a fuego medio hasta que comience a hervir. En ese instante, retira el cazo del fuego, tápalo y déjalo reposar durante 5 minutos para que la leche absorba bien el aroma del limón.

  2. Preparar la base de la crema: En un cazo de fondo grueso (o en un bol resistente al calor si vas a cocinar al baño María), introduce las 4 cucharadas de azúcar, el huevo entero y las 3 yemas. Añade la cucharadita de Maizena bien disuelta en el chorrito de leche fría que habías reservado. Mezcla todo enérgicamente con unas varillas manuales hasta lograr una crema lisa y sin grumos.

  3. Temperar la mezcla: Retira la cáscara de limón de la leche infusionada. Comienza a verter la leche caliente muy poco a poco, en un hilo fino y constante, sobre el cazo de los huevos y el azúcar, mientras remueves continuamente con las varillas. (Hacerlo despacio evita que el impacto de calor cocine los huevos de golpe y se formen grumos).

  4. Espesar al fuego: Pon el cazo a fuego muy lento. Cocina la crema sin dejar de remover con una cuchara de madera o con las varillas en ningún momento, asegurándote de pasar por las esquinas del fondo del cazo para que no se pegue. En cuanto notes que la crema adquiere consistencia, espese y nape la cuchara, retírala inmediatamente del fuego antes de que rompa a hervir. (Si notas que tu cazo es fino y el fuego es directo, cocina la crema colocando el bol sobre una olla con agua hirviendo al baño María para controlar mejor la temperatura y evitar de forma segura que se corte).

  5. Enfriar sin costra: Pasa la crema inmediatamente a través de un colador fino a los cuencos de postre o a un recipiente. Para evitar que la superficie se reseque y cree una costra dura al enfriarse, coloca una lámina de papel film transparente directamente en contacto con la crema ("a piel"). Deja templar a temperatura ambiente y luego refrigera en la nevera durante al menos 2 horas antes de consumir bien fría.

Arroz con leche

Ingredientes

  • 110 g de arroz (preferiblemente de grano redondo o tipo Bomba)

  • 4 vasos de leche entera (1 litro)

  • 80 g de azúcar blanco

  • 1 rama de canela

  • La cáscara de ½ limón (solo la parte amarilla, sin nada de blanco)

  • Canela en polvo (para espolvorear al final) 

(4 raciones ▪︎ 280 kcal por ración)

Preparación

  1. Lavar el arroz (opcional): Si prefieres un arroz con leche más suelto, puedes enjuagar el arroz bajo el grifo de agua fría durante un minuto para quitarle parte del almidón. Si te gusta ultra cremoso, puedes saltarte este paso.

  2. Infusionar y comenzar la cocción: En una olla o cazuela amplia, vierte los 4 vasos de leche entera. Añade la rama de canela, la cáscara de limón y el arroz. Ponlo a calentar a fuego medio hasta que empiece a hervir.

  3. Cocinar a fuego lento: En cuanto la leche rompa a hervir, baja el fuego al mínimo para que se cocine muy despacio. Deja cocer el conjunto durante unos 35 o 40 minutos. Es fundamental que remuevas de vez en cuando (cada 4 o 5 minutos) con una cuchara de madera para que el grano vaya soltando su almidón, la leche engorde y el arroz no se pegue al fondo.

  4. Incorporar el azúcar: Cuando veas que el grano de arroz está completamente tierno y la leche ha reducido adquiriendo una consistencia cremosa, retira la rama de canela y la cáscara de limón. Añade entonces los 80 g de azúcar, mezcla muy bien y deja cocinar a fuego suave durante 5 minutos más sin dejar de remover. (Hacerlo al final evita que el grano se quede rígido y que el azúcar se caramelice en el fondo de la olla).

  5. Reposar y enfriar: Retira la cazuela del fuego. Ten en cuenta que al enfriarse espesará bastante más, por lo que debe quedar con una consistencia ligeramente fluida. Vierte el arroz con leche en 4 cuencos de postre individuales y deja que pierda el calor a temperatura ambiente.

  6. Presentación: Justo antes de meterlos en la nevera o al momento de servir, espolvorea la superficie con una lluvia generosa de canela en polvo. Sírvelos bien fríos.

Natillas

Ingredientes

  • 3 yemas de huevo medianas

  • 2 vasos de leche entera (unos 400-500 ml)

  • 100 g de azúcar blanco

  • 1 cucharadita de postre de almidón de maíz (Maizena)

  • La cáscara de ½ limón (solo la parte amarilla)

  • 1 rama de canela

  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (o media vaina)

  • Canela en polvo (para espolvorear al final) 

(4 raciones ▪︎ 165 kcal por ración)

Preparación

  1. Infusionar la leche: Separa un cuarto de vaso de la leche fría y resérvalo. Vierte el resto de la leche en un cazo junto con la cáscara de limón, la rama de canela y la vainilla. Llévalo a fuego medio hasta que comience a hervir. En ese momento, retira el cazo del fuego, tápalo y déjalo reposar durante 5 o 10 minutos para que la leche absorba todos los aromas.

  2. Preparar la base: En un cazo de fondo grueso (o en un bol si vas a usar el baño María), introduce los 100 g de azúcar, las 3 yemas de huevo y la cucharadita de Maizena disuelta previamente en el cuarto de vaso de leche fría que habías reservado. Mezcla todo enérgicamente con unas varillas manuales hasta obtener una crema homogénea y sin grumos.

  3. Temperar y unir: Retira la canela y la cáscara de limón de la leche infusionada. Comienza a verter la leche (que aún debe estar caliente) poco a poco y en un hilo constante sobre el cazo de las yemas y el azúcar, mientras remueves continuamente con las varillas para evitar que el calor cocine las yemas de golpe.

  4. Espesar las natillas: Pon el cazo a fuego muy lento. Cocina la crema sin dejar de remover con una cuchara de madera o unas varillas en ningún momento, dibujando "ochos" para cubrir toda la base del cazo.

    • Consejo de cocción: Verás que la espuma de la superficie va desapareciendo y la crema empieza a tomar consistencia. En cuanto nape la cuchara (la cubra con una capa fina), retírala de inmediato del fuego antes de que llegue a hervir, ya que un exceso de calor haría que las yemas se cortaran. (Si tu cazo es fino, realiza este paso metiendo el bol dentro de una olla con agua hirviendo al baño María).

  5. Enfriar y servir: Vierte las natillas inmediatamente a través de un colador fino en 4 cuencos de postre individuales para detener la cocción. Deja que pierdan el calor a temperatura ambiente y, justo antes de meterlas en la nevera, espolvorea la superficie con una lluvia de canela en polvo. Enfría en el frigorífico durante un mínimo de 2 o 3 horas antes de servir.