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Focaccia de aguacate y queso de anacardos

 Ingredientes

  • 1 base de focaccia (ya horneada y lista para consumir)
  • 1 aguacate maduro grande
  • Unas hojas de cilantro fresco, finamente picadas
  • 1 chorrito de zumo de lima (para el aguacate)
  • 4-5 tomates secos en aceite de oliva, escurridos
  • 6-8 aceitunas negras (tipo Kalamata o cuquillo)
  • Dos puñados de hojas de rúcula fresca
  • Aceite de oliva virgen extra (cantidad al gusto)
  • Sal y pimienta negra al gusto
Para el queso de anacardos untable (con lima y sin ajo)
  • 100 g de anacardos crudos (puestos en remojo al menos 4 horas)
  • 2 cucharadas de levadura nutricional (aporta el toque de sabor a queso)
  • 1 cucharada de zumo de lima
  • 40-50 ml de agua (para ayudar a batir)
  • Una pizca de sal
Raciones: 4 porciones
Calorías por ración: 280 kcal
Preparación
  • Hacer el queso vegetal: Escurre los anacardos que tenías en remojo. Introdúcelos en el vaso de la batidora junto con la levadura nutricional, la cucharada de zumo de lima, la pizca de sal y la mitad del agua. Tritura a máxima potencia añadiendo el resto del agua poco a poco hasta lograr una pasta muy suave, cremosa y densa. Reserva en el frigorífico para que coja cuerpo.
  • Preparar el aguacate: Abre el aguacate, retira el hueso y saca la pulpa. Intégrale el cilantro fresco finamente picado. Con la ayuda de dos cucharas pequeñas, forma porciones o quenelles con la pulpa y rocíalas inmediatamente con el zumo de lima, un hilo de aceite, sal y pimienta para asegurar que mantengan su color brillante.
  • Montar las capas: Coge tu focaccia ya preparada y templada. Coloca directamente sobre la superficie un colchón generoso de hojas de rúcula fresca bien lavadas y secas.
  • Presentar: Distribuye de forma homogénea los tomates secos picaditos en tiras finas y las aceitunas negras cortadas en rodajas. Con la ayuda de las cucharas, ve alternando las porciones (quenelles) del aguacate al cilantro y del queso de anacardos por encima de la rúcula. Remata regando con un hilito fino de aceite de oliva virgen extra y sirve inmediatamente.

Focaccia con berenjena y burrata

 Ingredientes

1 base de focaccia
1 berenjena mediana
8-10 tomates secos en aceite de oliva
1 bola de queso burrata fresca
½ cebolla morada
½ cucharadita de comino molido
½ limón
1 cucharadita de miel
Perejil o cilantro fresco
Semillas de sésamo tostado
Aceite de oliva virgen extra (cantidad al gusto)
Sal y pimienta negra al gusto
Raciones: 4 porciones (perfecto para compartir como entrante o plato principal ligero)
Calorías por ración: 295 kcal (estimado según el tipo de base)
Preparación
  • Asar la base: Corta la berenjena longitudinalmente en láminas. Colócalas en una bandeja de horno, píntalas con aceite de oliva y ásalas a 200 ºC durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción hasta que estén tiernas.
  • Caramelizar: Escurre los tomates secos de su aceite y córtalos en tiras. En una sartén pequeña, calienta un hilo de aceite de oliva, añade los tomates, la cucharadita de miel y unas gotas de zumo de limón. Saltéalos durante 1 minuto para que se impregnen bien del toque agridulce. Reserva.
  • Encurtir: Corta la cebolla morada en plumas muy finas. Mézclala en un cuenco con una cucharada de zumo de limón y una pizca de sal. Déjala reposar al menos 15 minutos y escúrrela antes de utilizarla.
  • Emulsionar el aliño: En un cuenco pequeño, bate con un tenedor 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra con el comino molido, una cucharadita de zumo de limón y una buena pizca de pimienta negra recién molida hasta que quede integrado.
  • Hornear: Coloca la berenjena asada y los tomates secos caramelizados sobre tu base de focaccia. Introduce todo en el horno precalentado a 200 ºC durante unos 5-7 minutos, lo justo para que la base se caliente y los bordes se doren ligeramente.
  • Presentar: Al sacar la focaccia del horno, rompe la burrata con las manos y distribúyela por encima. Decora la superficie espolvoreando la cebolla encurtida, las hierbas frescas picadas (perejil o cilantro) y las semillas de sésamo tostado. Riega todo el conjunto con el aliño de comino y sirve inmediatamente.
Notas de Cocina
  • Consumo óptimo: Este plato se debe disfrutar al momento, templado, para aprovechar el contraste de la base crujiente y la cremosidad de la burrata fresca. No se recomienda congelar ni recalentar una

Focaccia

Ingredientes para la Masa
  • 450 g de harina de trigo común (o harina de fuerza para más volumen)
  • 350 ml de agua tibia
  • 5 g de levadura seca de panadería
  • 9 g de sal fina
  • Aceite de oliva virgen extra (para el bol y la bandeja)
Ideas de Toppings al Gusto
  • Opción Clásica: Romero fresco, orégano seco y escamas de sal.
  • Opción Huerto: Tomates cherry por la mitad, rodajas finas de patata, aceitunas y ajos tiernos.
  • Opción Gourmet: Dados de queso feta, cebolla caramelizada, nueces y tiras de bacon o tomate seco.
Raciones: 6 porciones
Calorías por ración: 275 kcal (base de la masa por porción, sin contar toppings adicionales)
Preparación
  1. Mezclar con espátula: En un bol grande, introduce la harina, la levadura seca de panadería, la sal y el agua tibia. Mezcla todos los ingredientes con una espátula de cocina, empezando con movimientos circulares suaves y aumentando la intensidad poco a poco hasta que no quede harina seca.
  2. Primera fermentación en frío: Tapa el bol firmemente con papel film o con un plato. Introduce la masa en la nevera y déjala reposar entre 12 y 24 horas. Verás que durante este tiempo duplica su tamaño y se llena de burbujas de aire.
  3. Pasar a la bandeja: Forra una bandeja de horno de bordes altos con papel de hornear y engrásala generosamente con aceite de oliva. Vierte la masa fría directamente en la bandeja. Añade un chorrito de aceite por encima y extiéndela con las manos engrasadas con suavidad hasta que tenga un grosor uniforme de 1,5 cm.
  4. Segunda fermentación: Tapa la bandeja con papel film sin presionar. Deja que la masa fermente a temperatura ambiente durante 2 horas (si es verano) o unas 4 horas (si estás en invierno) hasta que vuelva a crecer y se note muy ligera.
  5. Hacer los hoyuelos y decorar: Precalienta el horno a 220 °C con calor arriba y abajo. Echa un buen chorro de aceite de oliva sobre la masa, engrasa tus manos y hunde las yemas de los dedos firmemente por toda la superficie varias veces para crear los clásicos agujeros. Distribuye los toppings elegidos por encima presionándolos ligeramente.
  6. Hornear: Introduce la bandeja en el horno y cocina a 220 °C durante unos 25 minutos, o hasta que la superficie esté bien doradita y crujiente. Retira, deja templar un poco sobre una rejilla para que la base no se humedezca y sirve.