Ingredientes
700 g de calabaza (peso ya limpia, sin piel ni pepitas)
6 huevos medianos
200 g de azúcar blanco
200 g de nata líquida (mínimo 35% M.G. o nata para cocinar)
3 o 4 cucharadas de azúcar adicionales + 1 cucharada de agua (opcional, para hacer el caramelo líquido del molde)
Preparación
Preparar la calabaza: Antes de mezclar los ingredientes, la calabaza debe estar cocinada para poder triturarla. Puedes trocearla y asarla en el horno a 180 °C durante unos 30 minutos, o cocinarla en el microondas en un recipiente apto tapado durante 10-12 minutos hasta que esté bien tierna. Escúrrela muy bien para eliminar el exceso de agua y deja que se temple.
Caramelizar el molde (opcional): Si quieres desmoldarlo al estilo tradicional, pon las 3 o 4 cucharadas de azúcar adicionales con la cucharada de agua en un cazo a fuego medio hasta que se forme un caramelo dorado. Viértelo inmediatamente en el fondo y las paredes de tu molde para flan.
Triturar e integrar: Precalienta el horno a 180 °C. En un bol grande o en el vaso de la batidora eléctrica, introduce la calabaza cocida, los 6 huevos, los 200 g de azúcar y los 200 g de nata. Tritura todo enérgicamente durante un par de minutos hasta obtener una crema completamente fina, homogénea y sin hilos de calabaza.
Llenar el molde: Vierte la mezcla con cuidado dentro del molde caramelizado.
Horneado al baño María: Para conseguir la textura perfecta de flan, coloca el molde dentro de una bandeja de horno más grande y honda. Llena esa bandeja exterior con agua caliente hasta que cubra más o menos la mitad de la altura del molde del flan.
Cocción: Introduce todo en el horno precalentado a 180 °C y hornea durante unos 40 o 45 minutos. Sabrás que está listo si al pinchar el centro con un palillo, este sale limpio.
Enfriar y servir: Saca el molde del agua y déjalo templar por completo a temperatura ambiente. Después, mételo en la nevera un mínimo de 4 horas (mejor de un día para otro) para que termine de asentarse antes de desmoldarlo y servirlo bien fresquito.