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Rollitos de masa filo de pato confitado y mango


Ingredientes

  • 2 muslos de pato confitados

  • ½ mango maduro pero firme

  • 1 paquete de hojas de masa filo

  • 2 cebollas medianas

  • 2 huevos medianos

  • 1 bolsa pequeña de rúcula fresca

  • 1 cucharada de semillas de sésamo

  • 1 chorrito de vinagre de Módena

  • Aceite de oliva virgen extra

  • Sal fina al gusto 

(4 raciones ▪︎ 440 kcal por ración)


Preparación

  1. Corta las cebollas en dados muy finos (brunoise). Calienta una sartén con un par de cucharadas de aceite de oliva e incorpora la cebolla. Rehógala a fuego medio-bajo durante unos 12 o 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté bien tierna y transparente. Retira del fuego y reserva.

  2. Retira la piel y el exceso de grasa de los muslos de pato confitados. Separa la carne del hueso y desmenúzala finamente con las manos o con la ayuda de dos tenedores.

  3. Pela la mitad del mango. Con la ayuda de una mandolina o un cuchillo muy afilado, corta un tercio de este trozo en tiras muy finas y resérvalas en la nevera para la ensalada final. Pica el resto del mango en cubitos muy pequeños.

  4. En un bol amplio, mezcla la carne de pato desmenuzada, la cebolla pochada y el mango picado. Añade un huevo batido y una pizca de sal, y remueve muy bien para que todos los ingredientes se liguen y el relleno quede compacto pero meloso.

  5. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Mientras se calienta, extiende las láminas de masa filo y córtalas longitudinalmente en 4 tiras anchas e iguales (recuerda tapar las láminas que no uses con un paño húmedo para que no se sequen).

  6. Para dar forma a los rollitos, coloca dos cucharadas del relleno en uno de los extremos de una tira de masa filo. Dobla los bordes laterales hacia el interior sobre el relleno (para sellar los lados) y luego enrolla la masa sobre sí misma de forma firme hacia el extremo opuesto. Humedece el borde final con una gota de agua o huevo batido para que el rollito quede perfectamente cerrado. Repite el proceso con el resto de las tiras.

  7. Coloca los rollitos en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear, dejando el pliegue del cierre hacia abajo. En un cuenco, bate el segundo huevo y pinta generosamente la superficie de cada rollito con un pincel de cocina, espolvoreando después las semillas de sésamo por encima.

  8. Introduce la bandeja en el horno y cocina a 180 °C durante unos 12 o 15 minutos, hasta que la masa filo esté bien crujiente y luzca un color dorado homogéneo.

  9. Mientras se hornean, prepara la guarnición mezclando en un bol la rúcula fresca con las tiras de mango que tenías reservadas. Aliña al gusto con sal, aceite de oliva virgen extra y un chorrito de vinagre de Módena. Sirve los rollitos calientes acompañados de esta ensalada refrescante.



Milhojas crujiente de pasta filo con champiñones y crema de espárragos

Ingredientes

  • 5 láminas de masa filo

  • 1 kg de champiñones limpios y laminados

  • 1 manojo de ajos tiernos (ajetes)

  • 2 cebolletas medianas

  • 12 espárragos verdes (trigueros)

  • 1 patata mediana

  • 50 g de mantequilla (derretida, para pintar la masa)

  • Aceite de oliva virgen extra

  • Sal fina al gusto 

(4 raciones ▪︎ 380 kcal por ración)

Preparación

Para la salsa de espárragos verdes:

  1. Lava los espárragos verdes y corta las puntas. Reserva 8 puntas enteras para la decoración final. Pica el resto de los tallos de los espárragos y desecha la base más dura. Pela la patata y trocéala en dados pequeños.

  2. Calienta dos cucharadas de aceite de oliva en un cazo a fuego medio. Añade los tallos de espárrago picados y los dados de patata. Rehogar durante unos 3 minutos, añade una pizca de sal, cubre con agua justa (aproximadamente hasta ras de las verduras) y deja hervir a fuego medio durante 10 o 12 minutos hasta que la patata esté blanda.

  3. Pasa el contenido del cazo al vaso de la batidora eléctrica y tritura a máxima potencia hasta obtener una salsa fina, homogénea y cremosa. Rectifica de sal si es necesario y reserva al calor.

Para el relleno de champiñones: 4. Limpia y pica finamente las cebolletas y los ajos tiernos. Calienta tres cucharadas de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-bajo y pocha ambas verduras hasta que queden tiernas y transparentes.

  1. Sube ligeramente el fuego e incorpora los champiñones laminados. Sazona con una pizca de sal y cocina lentamente durante unos 12 o 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que los champiñones hayan soltado toda su agua y esta se haya evaporado por completo en la sartén. Retira del fuego y deja enfriar el relleno.

Montaje y horneado de la milhojas: 6. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Estira las 5 láminas de masa filo y córtalas limpiamente por la mitad de manera que obtengas un total de 10 láminas de igual tamaño (recuerda tapar con un paño húmedo las que no uses para que no se resequen).

  1. Prepara una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Coloca la primera lámina de masa filo de base, píntala ligeramente con la mantequilla fundida usando un pincel de cocina y coloca una segunda lámina justo encima. Extiende una capa fina y bien repartida del relleno de champiñones frío.

  2. Cubre con otra lámina de masa filo, píntala con mantequilla, coloca otra encima y añade la segunda capa de champiñones. Repite este mismo proceso hasta completar 4 capas de relleno. Termina la milhojas tapando la superficie con las últimas 2 láminas de masa filo, pintando la cara superior generosamente con el resto de la mantequilla fundida.

  3. Introduce la bandeja en el horno a 180 °C y hornea durante unos 20 minutos, o hasta que observes que la masa filo ha subido formando capas crujientes y luce un color dorado uniforme. Saca del horno y reserva unos minutos para que se asiente antes de cortar.

Presentación final: 10. Mientras la milhojas reposa un poco, corta las 8 puntas de espárrago reservadas por la mitad a lo largo. Saltéalas en una sartén con un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal durante 2 o 3 minutos a fuego alto hasta que se doren ligeramente pero sigan crujientes.

  1. Con la ayuda de un cuchillo de sierra bien afilado, corta la milhojas con cuidado en 4 porciones individuales. Coloca encima de cada porción un par de puntas de espárrago salteadas y acompáñalas sirviendo la salsa de espárragos verde en la base del plato o en una salsera aparte. Sirve caliente.




Triángulos de feta y aceitunas

Ingredientes

  • 1 paquete de queso feta (200 g)

  • 3 hojas de masa filo

  • 2 cucharadas soperas de paté de aceitunas negras (tapenade)

  • 1 cucharadita de orégano seco

  • 1 huevo (para pintar)

  • 1 cucharada de semillas de sésamo tostado

  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (para engrasar)

  • 1 tarrina pequeña de salsa tzatziki (para acompañar)

 (3 raciones ▪︎ 345 kcal por ración)


Preparación

  1. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Mientras tanto, introduce el queso feta en un bol amplio y desmenúzalo bien con la ayuda de un tenedor hasta que quede en migas pequeñas.

  2. Añade al bol las dos cucharadas de paté de aceitunas negras y el orégano seco. Mezcla todo con el mismo tenedor hasta conseguir una pasta homogénea donde los ingredientes estén bien integrados, y reserva.

  3. Extiende una hoja de masa filo sobre una superficie limpia y seca. Con un cuchillo afilado o un cortador de pizza, córtala a lo largo en 5 tiras de un ancho uniforme (repite el proceso con las otras dos hojas hasta obtener 15 tiras en total). Recuerda mantener tapada la masa filo que no estés usando con un paño húmedo para que no se reseque y se rompa.

  4. Coge una tira de masa. Coloca una cucharadita del relleno en el extremo superior de la tira. Toma una de las esquinas superiores de la masa y dóblala en diagonal sobre el relleno para formar un triángulo. Sigue doblando el triángulo sobre sí mismo a lo largo de toda la tira, como si estuvieras plegando una bandera, hasta llegar al final. Repite el proceso con todas las tiras.

  5. Engrasa una bandeja de horno con un chorrito de aceite de oliva o cúbrela con papel de hornear. Coloca los triángulos con el pliegue final hacia abajo para que no se abran. En un cuenco aparte, bate el huevo y, con un pincel de cocina, pinta generosamente la superficie de cada triángulo.

  6. Espolvorea las semillas de sésamo tostado por encima de los triángulos, presionando muy suavemente para que se queden adheridas al huevo.

  7. Introduce la bandeja en el horno y cocina a 180 °C durante unos 12 o 15 minutos (vigila el horno a partir de los 5 minutos, ya que la masa filo es muy delicada), hasta que veas que los triángulos están bien crujientes y lucen un color dorado precioso.

  8. Retira del horno con cuidado, deja templar un par de minutos y sírvelos en una fuente acompañados de un cuenco con la salsa tzatziki bien fría para contrastar temperaturas.



Rollitos de masa filo de queso Camembert y frutos del bosque

Ingredientes

  • 4 láminas de masa filo (de unos 10x15 cm aproximadamente)

  • 150 g de queso Camembert (cortado en 4 porciones o bastones alargados)

  • 1 huevo (para pintar y dar brillo)

  • 1 cucharada de semillas de amapola

  • Aceite de oliva virgen extra (para pintar o para freír)

Para la confitura casera de frutos del bosque:

  • 250 g de frutas del bosque (pueden ser congeladas o frescas)

  • 3 cucharadas soperas de azúcar blanco 

(4 raciones ▪︎ 290 kcal por ración)

Preparación

Para la confitura de frutos del bosque:

  1. En un cazo pequeño, introduce las frutas del bosque junto con las 3 cucharadas soperas de azúcar. Ponlo a cocinar a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando y aplastando ligeramente las frutas con una cuchara de madera hasta que espese y adquiera textura de mermelada. Retira del fuego, pásala a un cuenco y deja enfriar por completo antes de usarla.

Montaje y cocinado de los rollitos: 2. Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Prepare una bandeja de horno cubierta con papel de hornear.

  1. Consejo importante: No saques la masa filo de su envoltorio hasta el mismo momento en el que vayas a rellenarla. Al ser una masa extremadamente fina y delicada, el contacto prolongado con el aire la reseca rápidamente, haciendo que se cuartee y sea imposible de manipular.

  2. Extiende una lámina rectangular de masa filo sobre una superficie limpia y seca. Coloca una porción de queso Camembert en uno de los extremos estrechos de la lámina y añade encima una cucharadita de la confitura de frutos del bosque ya fría.

  3. Para dar forma al rollito, dobla primero los bordes laterales de la masa hacia el interior (sobre el queso) para asegurar que el relleno no se escape por los lados cuando se funda. Después, enrolla la masa firmemente sobre sí misma hacia el extremo opuesto. Humedece ligeramente el borde final de la tira con una gota de agua o huevo batido para que el cierre quede bien pegado y sellado. Repite el proceso con los otros 3 rollitos.

  4. Elige el método de cocción que prefieras:

    • Opción al horno (Recomendada): Coloca los rollitos en la bandeja de horno con el pliegue del cierre hacia abajo. Píntalos de forma homogénea con el huevo batido usando un pincel de cocina y espolvorea unas semillas de amapola por encima. Hornea a 180 °C durante unos 10 o 12 minutos, o hasta que observes que la masa filo está bien crujiente y luce un color dorado.

    • Opción frita: Si prefieres freírlos, calienta abundante aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Fríe los rollitos por tandas durante 1 o 2 minutos por lado hasta que la masa esté inflada y crujiente. Retíralos con una espumadera y déjalos escurrir en un plato con papel absorbente.

  5. Deja reposar los rollitos un par de minutos antes de consumirlos para que el queso tome cuerpo y no queme en exceso al morder. Sírvelos calientes para disfrutar del contraste del Camembert fundido con el dulzor de los frutos del bosque.


Triángulos de masa filo rellenos de acelgas, pasas y jamón

Ingredientes

  • 1 paquete de hojas de masa filo (o masa para rollitos de primavera)

  • 500 g de acelgas frescas (limpias y troceadas)

  • 2 o 3 dientes de ajo

  • 1 loncha gruesa de jamón serrano (unos 60 g, picada en taquitos)

  • 30 g de pasas (un puñado pequeño)

  • 40 g de queso parmesano rallado

  • Aceite de oliva virgen extra (para el salteado y para freír)

  • Sal fina al gusto 

(3 raciones ▪︎ 390 kcal por ración)

Preparación

  1. Lleva a ebullición abundante agua con sal en una olla grande. Incorpora las acelgas troceadas y cocínalas durante unos 8 o 10 minutos hasta que los tallos (pencas) estén tiernos. Escúrrelas muy bien en un colador, presionando con una cuchara para eliminar todo el exceso de agua posible, y resérvalas.

  2. Pica los dientes de ajo en láminas o dados finos. Calienta una sartén amplia con 4 o 5 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio y dora los ajos picados con cuidado de que no se quemen.

  3. En cuanto los ajos comiencen a tomar un color dorado, añade a la sartén el jamón serrano picado y las pasas. Saltea todo junto durante un minuto para que el jamón suelte su sabor y las pasas se hinchen ligeramente.

  4. Añade al sofrito las acelgas cocidas y bien escurridas junto con una pizca de sal (teniendo en cuenta que el jamón ya es salado). Baja el fuego y rehoga todo conjuntamente durante unos 5 o 10 minutos, removiendo constantemente para que se evaporen los últimos restos de humedad y las acelgas absorban todos los aromas.

  5. Retira la sartén del fuego, incorpora el queso parmesano rallado y remueve enérgicamente hasta que se integre por completo con las verduras. Deja entibiar el relleno.

  6. Extiende una lámina rectangular de masa filo sobre una superficie seca (si la lámina es muy grande, puedes cortarla en tiras anchas de unos 8-10 cm). Coloca una cucharada generosa del relleno de acelgas en la esquina inferior de la tira. Dobla esa esquina en diagonal sobre el relleno formando un triángulo, y continúa plegando el triángulo sobre sí mismo, de lado a lado, hacia el extremo superior. Al llegar al final, introduce la pestaña de masa sobrante dentro de la última abertura del triángulo para sellarlo firmemente. Repite el proceso con el resto de la masa y el relleno.

  7. Calienta abundante aceite de oliva en una sartén honda a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente pero sin llegar a humear, fríe los triángulos por tandas durante 1 o 2 minutos por lado, hasta que la masa esté crujiente y de un color dorado homogéneo. Retíralos con una espumadera y déjalos escurrir en un plato con papel absorbente antes de servirlos calientes.

Crujientes de masa filo rellenos de morcilla, manzana y piñones

Ingredientes

  • 1 paquete de hojas de masa filo

  • 200 g de morcilla de cebolla fresca

  • 1 manzana Reineta mediana (picada en dados muy pequeños)

  • 50 g de cebolla

  • 25 g de piñones ligeramente tostados

  • ½ cucharadita de canela en polvo

  • Una pizca de clavo molido (opcional)

  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra (para el sofrito)

  • Aceite de oliva virgen extra en abundancia (para freír)

  • Sal fina al gusto 

(5 raciones ▪︎ 360 kcal por ración)

Preparación

  1. Pica la cebolla de forma muy fina (brunoise). Calienta las dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-bajo e incorpora la cebolla junto con una pizca de sal. Rehógala despacio durante unos 10 minutos, asegurándote de que quede totalmente cocida, tierna y transparente, pero sin que llegue a tomar color ni conserve agua.

  2. Pela la manzana Reineta, retírale el corazón y pícala en cubitos muy pequeños. Quita la piel de la morcilla de cebolla y desmenúzala con las manos o con un tenedor.

  3. Añade a la sartén con la cebolla pochada los dados de manzana, la morcilla desmenuzada y los piñones ligeramente tostados. Condimenta el conjunto con la canela en polvo y la pizca de clavo molido. Mezcla todo muy bien con una cuchara de madera y cocina a fuego suave durante unos 5 minutos para que los sabores se liguen. Retira del fuego y deja enfriar el relleno por completo.

  4. Estira las hojas de masa filo sobre una superficie seca y, con un cuchillo bien afilado, recorta 20 rectángulos de unos 15 x 12 cm aproximadamente (recuerda mantener tapada la masa que no uses con un paño húmedo para que no se agriete).

  5. Para armar los paquetitos, dispón una cucharada del relleno ya frío en el centro de un extremo de cada rectángulo de masa filo. Dobla los dos laterales largos de la masa hacia el interior sobre el relleno para sellar los lados y, a continuación, enrolla de forma firme sobre sí misma hacia el extremo opuesto. Humedece ligeramente el pliegue final con una gota de agua para que el paquetito quede perfectamente cerrado. Repite el proceso con los 19 rectángulos restantes.

  6. Calienta abundante aceite de oliva en una sartén honda a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente pero sin llegar a humear, incorpora los crujientes por tandas, colocándolos con el lado del pliegue del cierre hacia abajo para que se selle de inmediato y no se abran.

  7. Cuando veas que la base está bien dorada, gíralos con cuidado con la ayuda de unas pinzas y acaba de freír por el otro lado durante un minuto más, hasta que la masa filo esté completamente inflada y crujiente.

  8. Retíralos con una espumadera y colócalos inmediatamente sobre un plato cubierto con papel de cocina absorbente para eliminar cualquier exceso de aceite. Sirve los crujientes calientes para disfrutar de su textura en su punto óptimo.