Ingredientes
110 g de arroz (preferiblemente de grano redondo o tipo Bomba)
4 vasos de leche entera (1 litro)
80 g de azúcar blanco
1 rama de canela
La cáscara de ½ limón (solo la parte amarilla, sin nada de blanco)
Canela en polvo (para espolvorear al final)
Preparación
Lavar el arroz (opcional): Si prefieres un arroz con leche más suelto, puedes enjuagar el arroz bajo el grifo de agua fría durante un minuto para quitarle parte del almidón. Si te gusta ultra cremoso, puedes saltarte este paso.
Infusionar y comenzar la cocción: En una olla o cazuela amplia, vierte los 4 vasos de leche entera. Añade la rama de canela, la cáscara de limón y el arroz. Ponlo a calentar a fuego medio hasta que empiece a hervir.
Cocinar a fuego lento: En cuanto la leche rompa a hervir, baja el fuego al mínimo para que se cocine muy despacio. Deja cocer el conjunto durante unos 35 o 40 minutos. Es fundamental que remuevas de vez en cuando (cada 4 o 5 minutos) con una cuchara de madera para que el grano vaya soltando su almidón, la leche engorde y el arroz no se pegue al fondo.
Incorporar el azúcar: Cuando veas que el grano de arroz está completamente tierno y la leche ha reducido adquiriendo una consistencia cremosa, retira la rama de canela y la cáscara de limón. Añade entonces los 80 g de azúcar, mezcla muy bien y deja cocinar a fuego suave durante 5 minutos más sin dejar de remover. (Hacerlo al final evita que el grano se quede rígido y que el azúcar se caramelice en el fondo de la olla).
Reposar y enfriar: Retira la cazuela del fuego. Ten en cuenta que al enfriarse espesará bastante más, por lo que debe quedar con una consistencia ligeramente fluida. Vierte el arroz con leche en 4 cuencos de postre individuales y deja que pierda el calor a temperatura ambiente.
Presentación: Justo antes de meterlos en la nevera o al momento de servir, espolvorea la superficie con una lluvia generosa de canela en polvo. Sírvelos bien fríos.