Focaccia de tomates cherry y romero

 

Ingredientes
500 g de harina de trigo de fuerza (o panadera)
350 ml de agua templada
7 g de sal fina
3 g de levadura seca de panadería (o 10 g de levadura fresca)
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
8 tomates cherry
1 rama de romero fresco (solo las hojas)
1 puñado de sal gruesa
(6 raciones ▪︎ 295 kcal por ración)
Preparación
  1. Introduce en un bol amplio la harina, la sal fina, la levadura seca y el agua templada. Mezcla bien con una cuchara o espátula hasta incorporar por completo todos los ingredientes y formar una masa irregular, sin necesidad de amasar. Cubre el bol y deja reposar a temperatura ambiente durante 20 minutos.
  2. Humedécete una mano con agua para que no se te pegue la masa, despégala de las paredes del bol y haz 3 o 4 pliegues sobre sí misma en el aire para generarle tensión. En cuanto notes que la superficie del bollo se vuelve más lisa, vuelve a cubrir el bol y deja reposar otros 20 minutos.
  3. Vierte dos cucharadas de aceite de oliva en una fuente para horno (de unos 25x30 cm) cubriendo bien toda la base. Coloca la masa dentro, distribúyela de forma pareja con las manos, cúbrela con papel film y déjala fermentar dentro de la nevera o refrigeradora entre 12 y 24 horas (si tienes prisa, puedes dejarla leudar durante 3 horas a temperatura ambiente).
  4. Saca la masa de la nevera, vierte un chorrito de aceite de oliva por encima y embadurna también tus manos. Presiona la masa firmemente con la punta de los dedos en toda la superficie para formar los clásicos agujeros y generar burbujas de aire.
  5. Precalienta el horno a 230 °C. Reparte por encima de la focaccia los tomates cherry cortados por la mitad, las hojas de romero fresco al gusto y corona espolvoreando un puñado de sal gruesa.
  6. Introduce la fuente en el horno y cocina durante 20 minutos a temperatura alta hasta que la superficie esté bien dorada (si tu horno es de gas y no dora por arriba, colócala los últimos minutos en la parte más baja para recibir el calor directo superior).
  7. Retira del horno, desmolda la focaccia con cuidado y déjala enfriar sobre una rejilla antes de cortarla y servir.