Ingredientes
Para la masa:
100 g de cerveza
100 g de aceite de oliva suave
300 g de harina de trigo común
1 cucharadita de sal fina
Para el relleno:
750 g de cebolla (unas 3 o 4 cebollas medianas)
60 g de aceite de oliva virgen extra
30 g de pasas sultanas sin pepitas
20 g de piñones
40 g de miel
Una pizca de sal fina
Preparación
En un bol amplio, vierte la cerveza, el aceite de oliva suave y la cucharadita de sal. Ve incorporando la harina poco a poco mientras integras los ingredientes con una cuchara o con las manos. Mezcla solo lo justo hasta que la harina absorba los líquidos y obtengas una masa homogénea, sin amasar en exceso para que no quede dura. Forma una bola, tapa el bol con un paño limpio y déjala reposar a temperatura ambiente durante 30 minutos.
Mientras la masa reposa, prepara el relleno. Corta las cebollas en juliana fina (tiras delgadas). Calienta los 60 g de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio-bajo e incorpora la cebolla junto con una pizca de sal. Cocina lentamente, removiendo de vez en cuando, durante unos 20 o 25 minutos hasta que la cebolla esté muy tierna, transparente y empiece a tomar un ligero color dorado.
Sube ligeramente el fuego e incorpora a la sartén las pasas sultanas, los piñones y las cucharadas de miel. Remueve bien para que todo se integre y cocina durante unos 5 minutos más, permitiendo que la cebolla se caramelice y los sabores se concentren. Retira del fuego y reserva para que pierda calor.
Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo.
Coloca la masa sobre una hoja de papel de hornear. Con la ayuda de un rodillo (o extendiéndola directamente con las manos), estírala hasta dejarla fina y con la forma que prefieras (redonda o rectangular), manteniendo los bordes ligeramente más gruesos. Pasa el papel con la masa estirada a una bandeja de horno.
Distribuye el relleno de cebolla de manera uniforme sobre toda la superficie de la masa, dejando un pequeño margen libre en los bordes.
Introduce la bandeja en el horno y cocina a 180 °C durante unos 25 o 30 minutos, hasta que veas que los bordes de la masa están bien dorados y crujientes. Retira del horno, deja templar unos minutos sobre una rejilla y sírvela tibia o a temperatura ambiente.
