Ingredientes
2 patas de pulpo cocidas
4 patatas medianas
4 dientes de ajo
50 g de queso parmesano rallado
40 g de nueces peladas
1 ramita de romero fresco (solo las hojas)
Aceite de oliva virgen extra
Sal fina y sal en escamas
4 patatas medianas
4 dientes de ajo
50 g de queso parmesano rallado
40 g de nueces peladas
1 ramita de romero fresco (solo las hojas)
Aceite de oliva virgen extra
Sal fina y sal en escamas
(4 raciones ▪︎ 340 kcal por ración)
Preparación
- Precalienta el horno a 190 °C. Pela las patatas, lávalas y córtalas en rodajas de aproximadamente medio centímetro de grosor.
- Coloca las rodajas de patata cubriendo la base de una fuente apta para el horno. Añade los cuatro dientes de ajo enteros y sin pelar (dados un pequeño golpe para que se abran). Sazona con sal fina al gusto y riega generosamente con aceite de oliva.
- Introduce la fuente en el horno y cocina las patatas solas durante unos 25 minutos, hasta que veas que empiezan a estar tiernas al pincharlas.
- Mientras tanto, prepara el pesto: introduce en el vaso de la batidora las nueces, el queso parmesano, las hojas de romero fresco y un buen chorro de aceite de oliva. Tritura hasta conseguir una salsa con la textura de pesto deseada.
- Saca la fuente del horno transcurridos los 25 minutos. Corta las patas de pulpo ya cocidas en rodajas gruesas y colócalas sobre la cama de patatas. Riega con otro hilo de aceite de oliva y vuelve a meter la fuente al horno durante solo 8 o 10 minutos más para que el pulpo se caliente y se dore ligeramente sin resecarse.
- Saca la bandeja del horno de manera definitiva, espolvorea unas escamas de sal sobre las rodajas de pulpo y sirve el plato bien caliente acompañado del pesto de romero por encima.