Ingredientes
1 paquete de obleas para empanadillas (16 unidades)
1 patata mediana
1 cebolla pequeña
1 lata pequeña de guisantes cocidos (unos 80 g escurridos)
1 cucharadita de garam masala (mezcla de especias indias)
1 cucharada de semillas de amapola
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (para rehogar y pintar)
Sal fina al gusto
Preparación
Pela la patata y córtala en cuadraditos muy pequeños. Ponlos a hervir en un cazo con agua y una pizca de sal durante unos 10 o 12 minutos, o hasta que los trozos estén tiernos pero sin deshacerse. Escurre y reserva.
Pica la cebolla en dados muy finos (brunoise). Calienta una sartén con dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio-bajo e incorpora la cebolla. Rehógala despacio durante unos 10 minutos hasta que quede bien tierna y transparente.
Añade a la sartén la cucharadita de garam masala y remueve rápidamente durante unos segundos a fuego bajo para que la especia se tueste ligeramente y potencie su aroma, con cuidado de que no se queme.
Incorpora a la sartén los dados de patata hervida y los guisantes bien escurridos. Sazona con un poco de sal al gusto y cocina todo junto a fuego lento durante unos 5 minutos, removiendo con suavidad para que los sabores se integren perfectamente. Retira del fuego y deja templar el relleno.
Precalienta el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Saca las obleas de empanadilla de la nevera para que adquieran flexibilidad.
Coloca una cucharadita del relleno en el centro de cada oblea. Para darles la clásica forma triangular de las samosas, dobla los bordes de la masa hacia el centro en tres pliegues, formando un triángulo, y sella perfectamente las uniones presionando con los dedos (puedes humedecer los bordes con una gota de agua para que la masa se pegue mejor y no se abra).
Distribuye las samosas en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Con un pincel de cocina, píntalas ligeramente por encima con la cucharada restante de aceite de oliva y espolvorea las semillas de amapola para decorar.
Introduce la bandeja en el horno y cocina a 180 °C durante unos 12 o 15 minutos, hasta que observes que la masa está bien crujiente y las samosas lucen un bonito color dorado. Retira del horno, déjalas templar un par de minutos y sírvelas calientes.
