Pizza tomate, queso y pesto

Ingredientes
  • 1 base de masa para pizza
  • 2 tomates maduros
  • 1 bola de queso mozzarella de búfala fresco
  • Orégano seco al gusto
  • Sal al gusto
Para la salsa pesto de albahaca casera
  • 10 piñones
  • ¼ de diente de ajo (sin el germen central)
  • Un puñado de albahaca fresca
  • Unas ramitas de perejil fresco
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado
  • ¼ de vaso de aceite de oliva virgen extra
  • Una pizca de sal
Raciones: 4 porciones
Calorías por ración: 310 kcal
Preparación
  1. Elaborar la base del pesto: Introduce los piñones, las hojas de albahaca fresca, el perejil y el cuarto de diente de ajo pelado en el vaso de la batidora o robot de cocina. Tritura a potencia media durante unos segundos hasta que los ingredientes estén picados.
  2. Emulsionar la salsa: Añade el aceite de oliva virgen extra y la pizca de sal. Sigue batiendo a velocidad baja hasta lograr una crema verde brillante y homogénea.
  3. Integrar el queso: Agrega las dos cucharadas de queso parmesano rallado a la mezcla y remueve con una cuchara o lengua de cocina hasta que quede perfectamente integrado. Reserva.
  4. Preparar los ingredientes: Corta los tomates y la bola de mozzarella de búfala en rodajas lo más finas posibles. Deja escurrir un poco la mozzarella sobre papel absorbente para que no suelte exceso de agua durante el horneado.
  5. Montar la pizza: Extiende la masa de pizza sobre papel de horno. Distribuye una capa uniforme de la salsa pesto casera por toda la superficie. Coloca encima las rodajas de tomate, añade una pizca de sal y cubre con las rodajas de mozzarella de búfala. Corona espolvoreando orégano al gusto.
  6. Hornear y presentar: Introduce la pizza en el horno precalentado a 220 ºC durante unos 20 minutos o hasta que aprecies que los bordes están bien dorados y el queso esté completamente fundido y burbujeante. Sirve inmediatamente.