1 paquete de obleas para empanadillas (16 unidades)
150 g de queso Brie
1 bote de mermelada de naranja dulce
1 huevo (para pintar si se hacen al horno)
Aceite de oliva virgen extra (para pintar o para freír)
Semillas de sésamo o amapola (opcional, para decorar al horno)
Preparación
Saca las obleas de empanadilla de la nevera unos minutos antes de empezar para que pierdan el frío y tengan mejor flexibilidad. Con la ayuda de un cuchillo bien afilado, corta cada oblea por la mitad de forma limpia y reserva.
Retira la capa de corteza blanca exterior del queso Brie. A continuación, corta la porción de queso en dados uniformes de unos 2 cm de lado y 1 cm de grosor aproximadamente. Necesitarás obtener exactamente 32 dados de queso (uno por cada media oblea).
Para armar las mini empanadillas, coloca una cucharadita de café de mermelada de naranja dulce en el centro de cada media oblea y sitúa un dado de queso Brie justo encima. Dobla la masa sobre el relleno y sella con mucha firmeza los dos laterales rectos que quedan abiertos presionando con las puntas de un tenedor (es fundamental asegurar un buen sellado para que el queso fundido no se escape durante el cocinado).
Elige el método de cocción que prefieras:
Opción al horno (Recomendada): Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Distribuye los bocaditos en una bandeja con papel de hornear, píntalos de manera uniforme con el huevo batido y espolvorea unas semillas de sésamo o amapola si lo deseas. Hornea durante unos 10 o 12 minutos hasta que la masa esté crujiente y adquiera un color dorado.
Opción frita: Calienta abundante aceite de oliva en una sartén honda a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente pero sin humear, fríe las mini empanadillas por tandas durante aproximadamente 1 minuto por cada lado hasta que estén infladas y doradas. Retíralas con una espumadera y déjalas escurrir en un plato con papel absorbente.
Deja reposar las empanadillas un par de minutos antes de consumirlas para que el queso brie baje de temperatura, tome un poco de cuerpo y no queme al morder. Sírvelas templadas.
