Ingredientes
1 paquete de obleas para empanadillas (16 unidades)
1 cebolla grande
1 bote o lata de perdiz o codorniz en escabeche (carne limpia y desmenuzada)
1 cucharadita de azúcar (para ayudar a caramelizar la cebolla)
1 huevo (para pintar si se hacen al horno)
Aceite de oliva virgen extra (para el sofrito o para freír)
Sal fina al gusto
Preparación
Pica la cebolla en dados muy finos (brunoise). Calienta una sartén amplia con tres cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-bajo e incorpora la cebolla junto con una pizca de sal y la cucharadita de azúcar. Rehógala despacio durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté muy tierna, transparente y ligeramente caramelizada.
Mientras se hace la cebolla, limpia minuciosamente la perdiz o la codorniz escabechada retirando por completo la piel y todos los huesos. Desmenuza la carne finamente con las manos o con la ayuda de dos tenedores.
Añade la carne desmenuzada a la sartén con la cebolla pochada. Incorpora también una o dos cucharaditas del propio caldo del escabeche para aportar jugosidad y potenciar el sabor. Mezcla todo muy bien a fuego lento durante 2 minutos, retira del fuego y deja enfriar el relleno por completo antes de armar las empanadillas.
Saca las obleas de la nevera para que ganen flexibilidad. Para hacer el formato de mini empanadillas, corta cada oblea por la mitad con un cuchillo afilado. Coloca una cucharadita pequeña del relleno frío en el centro de cada mitad, dobla la masa sobre sí misma y sella firmemente los dos laterales rectos que quedan abiertos presionando con las puntas de un tenedor.
Para cocinarlas, elige el método que prefieras:
Opción al horno (Recomendada): Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Coloca las mini empanadillas en una bandeja con papel de hornear, píntalas de forma homogénea con el huevo batido y hornea durante unos 10 o 12 minutos hasta que la masa esté crujiente y dorada.
Opción frita: Calienta abundante aceite de oliva en una sartén honda a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente pero sin humear, fríelas por tandas durante 1 minuto por cada lado hasta que estén infladas y crujientes. Retíralas con una espumadera y déjalas escurrir en un plato con papel absorbente.
Deja templar un par de minutos para que se asienten los jugos del escabeche y sírvelas calientes o tibias.