Ingredientes
2 láminas de masa de hojaldre refrigerada (redondas o rectangulares)
1 cebolla mediana
1 pimiento rojo grande
1 pimiento verde italiano
4 cucharadas soperas de tomate tamizado
2 latas medianas de atún en aceite de oliva (unos 120 g escurridos)
1 huevo duro (cocido)
1 yema de huevo (para pintar y dar brillo)
1 cucharadita de azúcar (para corregir la acidez del tomate)
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal fina al gusto (6 raciones ▪︎ 465 kcal por ración)
Preparación
Pica la cebolla, el pimiento rojo y el pimiento verde en dados pequeños y uniformes (brunoise). Calienta una sartén amplia con las tres cucharadas de aceite de oliva a fuego medio-bajo e incorpora la cebolla. Rehógala durante unos 5 minutos hasta que empiece a ablandarse.
Añade los pimientos rojo y verde picados a la sartén junto con una pizca de sal. Cocina todo junto a fuego lento durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que los pimientos estén bien tiernos.
Incorpora el tomate tamizado y la cucharadita de azúcar. Remueve bien y deja que el sofrito se cocine a fuego suave durante otros 8 o 10 minutos para que el tomate reduzca y concentre sus sabores.
Escurre muy bien el aceite de las latas de atún y desmenúzalo con un tenedor. Pica también el huevo duro en trozos pequeños. Añade ambos ingredientes a la sartén con el sofrito, mezcla perfectamente durante un minuto, retira del fuego y deja enfriar el relleno por completo (si se pone caliente sobre el hojaldre, derretirá su grasa y la masa no subirá).
Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Extiende la primera lámina de hojaldre sobre un molde redondo o directamente en la bandeja del horno utilizando su propio papel de hornear.
Distribuye el relleno frío de forma uniforme sobre la base de hojaldre, dejando libre un margen de unos dos centímetros en todo el borde. Cúbrelo todo con la segunda lámina de hojaldre. Sella bien los bordes uniendo ambas masas y trenzándolas con los dedos (hacer el repulgo) o presionando firmemente con las puntas de un tenedor. Haz un pequeño agujero en el centro de la tapa (chimenea) para que salga el vapor durante la cocción y el hojaldre no se infle demasiado.
En un cuenco pequeño, bate la yema de huevo con unas gotas de agua y, con la ayuda de un pincel de cocina, pinta generosamente toda la superficie de la empanada.
Introduce la bandeja en el horno y cocina a 200 °C durante unos 25 o 30 minutos, hasta que observes que el hojaldre ha subido, está bien crujiente y luce un color dorado homogéneo y brillante. Retira del horno, déjala templar unos minutos y sírvela tibia o a temperatura ambiente.
