Ingredientes:
200 g de solomillo de ternera (cortado en láminas muy finas para carpaccio)
40 g de queso parmesano en cuña
2 o 3 champiñones frescos y firmes
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
El zumo de media lima
Sal y pimienta negra recién molida al gusto
(2 raciones - 290 kcal por ración)
Preparación:
Disponer la carne: Extendemos las láminas de solomillo de ternera de forma armónica sobre el plato o fuente donde vayamos a presentarlo, cubriendo bien toda la base y evitando que queden excesivamente amontonadas.
Añadir los champiñones: Limpiamos muy bien los champiñones con un paño húmedo para retirar cualquier resto de tierra y les cortamos la base del tallo. Con la ayuda de una mandolina o un cuchillo muy afilado, los laminamos lo más fino posible y los distribuimos sobre la carne de buey de manera uniforme.
Preparar el aliño: En un bol pequeño o en un tarro de cristal, introducimos el aceite de oliva virgen extra, el zumo de lima fresco, la sal y la pimienta negra recién molida. Batimos enérgicamente con unas varillas o agitamos el tarro cerrado hasta conseguir una emulsión perfectamente ligada.
Aderezar: Vertemos el aliño de forma homogénea sobre todo el plato, asegurándonos de que impregne bien tanto los champiñones como las finas láminas de solomillo.
El toque final: Para terminar, cortamos el queso parmesano en lascas finas (puedes ayudarte de un pelador de patatas para que queden perfectas) y las esparcimos por encima del carpaccio. Servimos de inmediato para disfrutar de toda su frescura.
