Ingredientes
- 2 tomates grandes y maduros (tipo rosa o de colgar)
- 24 fresas medianas y maduras
- 2 piezas de burrata o mozzarella de búfala (de unos 125 g cada una)
- 1 manojo de albahaca fresca
- Para el aliño:
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Una pizca de sal
- Una pizca de pimienta negra recién molida
(4 raciones ▪︎ 225 kcal por racion)
Preparación
- Cortar y escurrir: Corta los tomates y las fresas en dados limpios de tamaño similar. Colócalos juntos en un colador espacioso, espolvorea un poco de sal y déjalos reposar durante unos 10 minutos. Esto eliminará el exceso de agua para que el plato no quede encharcado.
- Picar la hierba: Lava, seca muy bien y pica finamente las hojas de albahaca fresca con un cuchillo afilado para no machacarlas.
- Aliñar la base: Pasa los dados de tomate y fresas escurridos a un bol. Añade tres cuartas partes del aceite de oliva y toda la albahaca picada. Mezcla con suavidad.
- Montar el plato: Coloca un aro de emplatar en el centro de cada plato. Rellena el fondo con la mezcla de tomate y fresas de forma compacta. Retira el aro con cuidado.
- Coronar con el queso: Corta cada burrata o mozzarella por la mitad y coloca una porción encima de cada base de frutas.
- Toque final: Riega la superficie del queso con el aceite de oliva restante y espolvorea la pimienta negra recién molida por todo el plato antes de servir.