Ingredientes:
300 g de champiñones frescos y firmes
40 g de queso parmesano rallado (o en lascas)
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
El zumo de medio limón
½ cucharada de azúcar
Sal y pimienta negra molida al gusto
(4 raciones - 135 kcal por ración)
Preparación:
Preparar los champiñones: Limpiamos muy bien los champiñones con un paño húmedo o un cepillo para retirar los restos de tierra (evita sumergirlos en agua para que no pierdan firmeza). Cortamos los champiñones en láminas lo más finas posible, idealmente con la ayuda de una mandolina o un cuchillo bien afilado. Los distribuimos de forma elegante cubriendo la base de una fuente o plato llano.
Elaborar el aliño: En un tarro de cristal o en un bol pequeño, añadimos el aceite de oliva, el zumo de limón, el azúcar, la sal y la pimienta negra recién molida. Agitamos enérgicamente o batimos con unas varillas pequeñas hasta conseguir una emulsión homogénea.
Marinar: Vertemos el aliño uniformemente sobre las láminas de champiñón, asegurándonos de que queden todas bien impregnadas. Dejamos reposar unos 5 o 10 minutos para que el hongo absorba los sabores y se ablande ligeramente.
El toque final: Justo antes de servir, espolvoreamos el queso parmesano rallado por encima (también queda fantástico si lo cortas en lascas finas con un pelador de patatas). ¡Y ya está listo para disfrutar de un entrante fresco y delicioso!